|
Cuenta la leyenda
que en un árbol
se encontraba encaramado
un indiecito guaraní,
que sobresaltado por un grito
de su madre perdió apoyo
y cayendo se murió,
y que entre los brazos maternales
por extraño sortilegio
en Chogüí se convirtió.
Chogüí, Chogüí, Chogüí, Chogüí,
cantando está, mirando acá,
mirando allá, volando se alejó.
Chogüí, Chogüí, Chogüí, Chogüí,
qué lindo va qué lindo es
perdiéndose en el cielo azul turquí.
Y desde aquel día se recuerda
al indiecito cuando se oye
como un eco a los Chogüí,
es el canto alegre y bullanguero
del gracioso naranjero
que repite su cantar,
salta y picotea las naranjas
que es su fruta preferida
repitiendo sin cesar:
Chogüí, Chogüí, Chogüí, Chogüí,
cantando está, mirando acá,
mirando allá, volando se alejó.
Chogüí, Chogüí, Chogüí, Chogüí,
qué lindo va qué lindo es
perdiéndose en el cielo azul turquí.
(letra colaboración de: J. M. Dayas Cano)
|

click para escuchar la
canción |