Al fin, voy aprendiendo a odiarte.
Al fin, voy viendo tu maldad.
Yo estaba ciego, totalmente ciego
con este amor inmenso que sentí.
Que no me daba cuenta de que tu
nada sientes por mi.
Pero al fin, se que voy a dejarte
y así me olvidare de tí.
No quiero verte, no me digas nada
si al fin y al cabo solo haz de mentir.
Si ya ni tus caricias me conmueven
pues nada siento por tí.